De moción de censura, nada de nada. Así al
menos piensan el PP y Can Picafort Unit (CPU), partidos que ostentan el gobierno
municipal, tras el anuncio del PSOE de ofrecer los votos de sus 4 concejales para lograr
una nueva mayoría excluyendo al alcalde, Antoni del Olmo, y al delegado de alcaldía en
Can Picafort, Miquel Ordinas.
Los cinco regidores con responsabilidades de gobierno arremetieron ayer contra los
socialistas y arroparon a sus líderes. "El PSOE busca un momento de crispación
entre nosotros, pero consigue que estemos más unidos que nunca", declaró Ana
Rodríguez. El también popular Joan Ferragut manifestó "sentirse muy bien" en
el actual equipo de gobierno y negó, al igual que sus compañeros, haber sido tanteado
por otros partidos para apoyar una moción de censura.
Del Olmo defendió su gestión económica: "El caos en un Ayuntamiento se evidencia
cuando se adeuda a proveedores, en cambio nosotros estamos al día de pagos".
El alcalde tuvo además elogios para el concejal de UM, Antoni Font -el único de la
oposición que duda de apoyar una posible moción de censura-, de quien dijo que es
"el más sensato de todos", y destacó que mantiene con él "muy buenas
relaciones". Tanto es así, que Del Olmo admitió haber mantenido "repetidas
conversaciones" con Font, "y nos planteamos llegar a acuerdos puntuales con él,
sobre todo en materia de Cultura. Ya nos echó una mano en el Consell para aprobar el
sector 14, y aunque al principio estaba un poco ´verde´, parece haber aterrizado y ve
cómo funcionan las cosas". Con todo, Del Olmo negó integrarlo de entrada en el
equipo de gobierno.
El alcalde en cambio críticó al regidor Antoni Reus (PSM): "Le ofrecí gestionar
con total independencia la parte política de la Agenda local 21, y lo rechazó".
Por su parte, Ordinas (CPU) despotricó contra Miquel Cifre (PSOE): "En su día le
puse una moción de censura, al igual que previamente le hice alcalde, así que del mismo
modo que lo puse, lo quité. Por mucho que él ´cante´, estamos más unidos que
nunca".
Rodríguez, contra los tránsfugas
Mientras, el secretario general del PP balear, José María Rodríguez, acusó ayer al
PSOE margalidà de estar "propiciando el transfuguismo", y manifestó que
"no todo vale" para echar al PP.
Por su lado, Miquel Cifre declaró ayer que "los del PP y CPU se han puesto nerviosos
y no han entendido nada. El PSOE tiene los mismos regidores que el alcalde (4), y lo que
decimos es que si hay un candidato que intente hacer una nueva mayoría de gobierno sin
Del Olmo ni Ordinas, cuenta con nuestros votos". Cifre aseguró además que los
socialistas renuncian a ser candidatos: "No ansiamos la silla, y digo más; si una
vez elegido, el nuevo alcalde considera que no nos necesita para la gestión municipal,
dimito enseguida". De su etapa en la alcaldía, Cifre declaró "estar muy
orgulloso de que no se hubiera desvalijado la caja de caudales de la oficina municipal de
Can Picafort, como sucedió en tiempos de Ordinas, y sí me preocupa que pueda volver a
pasar".
El líder socialista afirmó que está en política "por pasión" y no necesita
-prosiguió- "ninguna paga pública para vivir, porque tengo oficio y beneficio, algo
que Ordinas no puede decir". Lamentó "los insultos proferidos" contra él
por "el alcalde y Ordinas, como que soy impotente", a lo que replica: "Una
cosa es cierta, no voy nunca a casas de fulanas". Cifre recordó a Del Olmo que
"con los votos sumados de PP y CPU en Santa Margalida y Son Serra no tendría la
mayoría, se salva por Can Picafort", y sobre su consejo de que vaya al psiquiatra,
"se contradice con el president Matas, que ha dicho que desde que el PP vuelve a
gobernar en Balears se han acabado todas las depresiones", concluyó.Unidad de los 7 ediles frente a una moción de censura

Entre bromas y manifestándose mutua complicidad, el equipo de gobierno compareció
ayer en bloque ante los medios para demostrar una imagen de unidad. El alcalde aseguró
que "nunca antes había tenido tanta confianza" con sus ediles, y destacó que
no le han fallado "en absoluto para nada, jamás un equipo de gobierno había
trabajado tanto en este Ayuntamiento en los últimos 15 años".
Según Del Olmo, "por primera vez en mucho tiempo, en esta legislatura no hay
crispación política en Santa Margalida, y eso duele a la oposición". El alcalde
justificó la convocatoria -inusual en él- de la rueda de prensa de ayer "no
porque esté intranquilo", dijo, "sino para calmar al gentío de toda Mallorca
que se ha alarmado".
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