La intención de peatonalizar el paseo Colón
-la principal arteria viaria de Can Picafort- ha topado con el fuerte rechazo de vecinos y
comerciantes, que ayer presentaron en el ayuntamiento de Santa Margalida 613 firmas en
contra. Los responsables de la recogida destacan "la importancia de la cifra"
(aproximadamente un 11% de la población censada), teniendo en cuenta que la campaña se
ha realizado en pocos días.
Entre los descontentos "figuran conocidos dirigentes de Can
Picafort Unit" -partido que ostenta el gobierno municipal con el PP-, "y la
mayoría de propietarios de comercios del tramo que se quiere peatonalizar". De
hecho, el Ayuntamiento aún no ha presentado públicamente un proyecto definitivo, sólo
ha lanzado la idea aprovechando que este invierno se realizará la sustitución de la red
de aguas residuales en dicha calle. Es precisamente esta falta de concreción la que
critican los firmantes, quienes exigen que el consistorio convoque "a todos los
afectados para informar de los detalles de dichas obras", advirtiendo que
"algunos comerciantes pueden optar por cerrar sus negocios mientras duren las
mismas".
Otras razones que exponen los vecinos es que el paseo Colón "reúne todas las
condiciones para quedar tal cual está, ya que cada una de las aceras mide 4 metros de
ancho y además se puede circular y aparcar". Recuerdan además que el paseo "no
dispone de una zona de aparcamiento cercana ¿dónde aparcarían todos los vehículos que
actualmente tienen cabida en el paseo?", y formulan toda una serie de interrogantes:
"¿Por dónde entraría el bus que llega de Alcúdia y Platja de Muro?. ¿Por dónde
haría su recorrido el tren turístico?. Los autocares, ¿dónde dejarían a los clientes
de los hoteles Gran Playa, Sultán, Sol, Can Picafort, Galaxia o Nordeste?. ¿Dónde
tendríamos que aparcar, para una urgencia, cuando estuviera de guardia la farmacia del
paseo Colón?" (en el pueblo sólo existen dos).
Por último, los afectados vaticinan una imagen desolada, a su juicio, de esta importante
calle "en invierno, y sin circulación". Los
afectados piden que opine el resto del pueblo
Por tratarse de una calle estratégica, los anti-peatonalización consideran que el
Ayuntamiento "debería pedir la opinión al resto de Can Picafort" por las
serias consecuencias que tendría su cierre al tráfico. De hecho, hace unos años ya se
organizó un referéndum para decidir el sentido de circulación del paseo.
Los afectados temen por cómo quedará la circulación entre el paseo Colón, la avenida
Centro y el paseo Marítimo, ya que, advierten, "las vías transversales se
convertirían en callejones sin salida, ocasionando un caos circulatorio en todo el
pueblo".
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